"Peleabamos como perros y gatos"
Detrás del carisma de
Freddie Mercury, May llevaba adelante las melodías de la banda. Aquí cuenta la interna
del grupo y secretos del cantante muerto a causa del sida, en 1991. Hace ya 25 años,
Queen lanzaba "Queen", su álbum debut, en el ingenuo ambiente rockero de
principios de los '70. Su música era más ambiciosa que la de New York Dolls, Mott the
Hoople, Gary Glitter y otros grupos de entonces. ¿Qué hacían estos chicos de Queen?
¿Rock robado a otras bandas? ¿Metal? El cantante tenía cierto resplandor operístico,
sazonado con un humor extravagante. Y el guitarrista lograba que su instrumento sonara
como una orquesta sinfónica, toda una rareza allá por 1973. El establishment de los
críticos de rock no le prestó ninguna atención a Queen. Pero un todavía reducido
círculo de fans sabía que se venían cosas buenas.
Para mediados de los '70, Queen se había afianzado como una fuerza
importante, gracias a álbumes brillantes como "A night at the opera", "A
day at the race" y "News of the world". Hoy han alcanzado la inmortalidad
dentro del rock clásico. Canciones magistrales como "Killer Queen",
"Bohemian Rhapsody" , "We will rock you" y "We are the
champions" experimentan un retorno perpetuo. Y las orquestaciones de la guitarra de
May se han convertido en uno de los sonidos más personales del planeta.
Por estos días, May lleva una tranquila vida hogareña en Allerton Hill, su
imponente casa en la campiña inglesa, a 45 minutos de tren al sur de Londres. Aquí vive
con su actual pareja, la actriz de la TV británica Anita Dobson. Tiene el mismo aspecto
que en la época de apogeo de Queen: su melena oscura permanece intacta y todavía le
gusta vestirse con esas camisas amplias y los pantalones de cuero que se usaban en los
'70. Pero Brian no se quedó en el pasado. Tiene un nuevo álbum, "Another
world", y ha escrito canciones para varias películas, como la reciente Sliding
doors. De todos modos, Queen sigue formando parte de su presente. Desde la muerte por SIDA
en 1991 del cantante Freddie Mercury, no deja de haber tributos y retrospectivas como el
álbum "Queen Rocks", de 1997, una recopilación de temas fuertes de la banda.
Fue Brian May, precisamente, el que escribió muchas de las mejores canciones de hard rock
de Queen, como "Tie your mother down", "Keep yourself alive",
"Brighton rock "y "We will rock you". Otras de sus contribuciones
creativas a la banda fueron " '39", "Fat bottomed girl" y "All
dead, all dead". Los cuatro integrantes de Queen eran compositores.
¿Cómo decidían qué canciones se
grababan?
Peleábamos como perros y gatos. A veces, tres personas debían ceder
para que una sola tuviera lo que quería. Curiosamente, Freddie, quien todos creen que era
la prima donna, era muchas veces quien aceptaba de compromiso.
A ciertos fans del hard rock les
debe haber resultado difícil la imagen más abiertamente gay de Freddie...
Y... sí. Pero no debería importarles. Todo el mundo tiene su propia
química sexual. No se puede atacar a alguien por tener deseos en tal o cual dirección.
Porque no se tiene control sobre esos deseos. ¿O sí? Es como atacar a alguien por tener
una nariz larga. Uno juzga a la gente por la forma como se maneja con las cartas que le
tocaron. Y el heavy metal tiene en ese sentido, algo de jactancia machista, por la que se
dicen cosas osadas como "¿qué hiciste anoche con tu chica?". AC/DC es una
terapia absoluta. Uno ve su show y queda sordo una semana. Es maravilloso.
¿Cuál era tu papel musical en Queen?
Siempre estuve metido en las armonías, fueran vocales o instrumentales. La guitarra debe
sonar como una voz, ésa es mi idea. Siempre había soñado con tres o más guitarras
funcionando como instrumentos de una orquesta, haciendo armonías en paralelo y
entrecruzándose. Y la primera vez que entramos en un estudio lo probé. El primer intento
lo hice con Smile, el grupo que teníamos con Roger Taylor antes de Queen.
Usas una moneda como púa, ¿no?
Así es. La moneda inglesa de seis peniques está hecha de un metal blando. Tiene bordes
dentados, y si la colocás un poquito chanfleada al tocar las cuerdas, sale ese
chisporroteo que me encanta.
¿Cómo surgió el sonido coral de Queen?
Freddie y yo compartíamos la idea de que la armonía es una cosa mágica. Freddie se
afirmó como showman antes de convertirse en cantante. Tal vez me maten por decir esto,
pero creo que ninguno de nosotros se dio cuenta de su potencial como cantante hasta que
entramos en un estudio. Así pudo oírse a sí mismo, trabajar su voz y crecer como
intérprete. Adquirió además una gran habilidad para usar su voz como instrumento.
Tuvimos suerte al tener tres voces que se mezclaban de forma instantánea. Algunas de esas
cosas que suenan como un coro de cien personas eran hechas por nosotros tres, nada más.
Sobregrabábamos dos veces cada frase. Freddie tenía esa voz maravillosa y clara, similar
a una campana, que se reconoce a 16 kms de distancia. Roger también tenía una buena voz,
más chillona. Yo llenaba las brechas que ellos dejaban: tal vez aportaba calidez, pero
era menos afinado. Freddie hacía algunos coros solo. En Rapsodia bohemia lo primero que
se escucha es un coro de Freddies sobregrabados.
Si Freddie no hubiera muerto, ¿Queen
hubiera seguido existiendo?
Creo que sí. Nos hubiésemos tomado algunos descansos, pero hubiéramos necesitado seguir
trabajando. Y hubiera sido divertido, tal vez. Creo, sin embargo, que todos necesitábamos
liberarnos de Queen. Más allá de la pena por su muerte, sentí cierto alivio. Porque es
lindo de alguna manera arreglárselas solo, hallar nuevas formas para expresarse. Me
gustó tener que lanzarme a cantar. Pero si Queen estuviera vivo, volveríamos una y otra
vez. Es que siempre fue estimulante trabajar con Freddie. Al margen de las dificultades de
tener que compartir el poder -cosa que todos sentíamos-, había cierta magia en todo
aquello. Los cuatro teníamos un equilibrio. Eramos un verdadero grupo.
Acerca de cuestiones privadas
¿Cómo incidía en el grupo
la homosexualidad de Freddie?
En los primeros tiempos, no sabíamos demasiado. Y solíamos compartir las habitaciones,
así que ¡yo me hubiera enterado si era gay entonces! Además, Freddie tenía unas chicas
que eran unas diosas. Pero luego empezó a llevar una vida social distinta. Se iba y nos
decía "los veo después". Alentado por ciertas personas, como nuestro manager
personal, fue metiéndose en círculos a los que no hubiera ido si no le abrían sus
puertas. Igual creo que se hubiera encontrado a sí mismo de una forma más gradual, sin
que se lo hicieran explotar en las narices. La gira con Mott the heople fue la primera
oportunidad en que experimenté sexo a gran escala. Y no por decisión mía. Me sentía
sin control. Lo mismo le pasó a Freddie, pero en dirección gay. Esto no cambió nuestra
relación. Seguimos muy unidos. Y en las canciones de amor no hacíamos ninguna
distinción. Pero a partir de Jazz estaba preocupado porque tenía que escribir temas que
Freddie pudiera cantar. Discutíamos mucho cuando las letras eran gays. Yo no quería que
nadie se sintiera excluido. Me sentí así con "Body language". Era un abierto
himno gay.
Historia de tres canciones
Para
"Bohemian Rhapsody", Freddie trajo unos papelitos de la empresa de su padre con
los acordes anotados. En un momento le dije: "Aquí necesitarías un solo. Y éstos
son los acordes que me gustaría usar". Yo quería que el solo fuera algo más que el
eco de un melodía vocal, que tuviera un color adicional. No costó demasiado grabarlo,
esos riffs que le vuelan la cabeza a todo el mundo son mas del estilo de Freddie que del
mío. Quedaron algunas cosas medio desafinadas que me molestan. Lástima.
"The ogre battle" la escribió Freddie, y es también un riff de
guitarra muy heavy metal. Freddie agarraba una guitarra y soltaba una energía frenética,
como un animal fuera de control. No tenía gran habilidad técnica en la guitarra, pero
sí en su cabeza. Y uno podía sentir cómo todo eso pugnaba por salir.
"Fat bottomed girl" surgió de un acorde y pocas palabras. Es sobre
las chicas que alegran a los músicos detrás del escenario. Las groupies, bah. Pensé:
"¿por qué a todo el mundo le encanta tener sexo casual con gente con la que de otro
modo no querría estar?". Es una canción divertida. Todavía me pregunto como la
viviría Freddie. Las chicas que la grabaron no tenían colas gordas. Pero igual les
gustó mucho.
Freddie, el compositor
Había días en que todas nuestras ideas funcionaban mágicamente bien en el estudio. Y todos sentíamos que habíamos contribuido con lo mejor. Pero también había otros momentos en que cada uno tiraba para un lado completamente distinto, y nos sentíamos mal y frustrados. En esas situaciones Freddie era el tipo que encontraba el equilibrio. Era muy buen mediador. Muchas veces Roger y yo tirábamos en direcciones diametralmente opuestas. Y parecía que no había posibilidades de que ningunos de los dos cediera. Freddie, sin embargo, siempre hallaba una solución. "Pueden hacer esto y esto otro y funcionará", decía. Uno de sus grandes talentos era encontrar grandes caminos en medio de la niebla. Y peleaba por cosas en las que creía. Como sucedió con Otro Muerde El Polvo, una suerte de desviación para Queen. A Roger le parecía que eso no era rock and roll, y andaba muy enojado con el asunto. En esas situaciones era cuando aparecía Freddie diciendo "Déjamelo a mí, querido". La canción la había escrito John, pero se necesitó el apoyo de Freddie para hacerla realidad. Freddie era un tipo extraño, bastante insondable.