Queen En La Argentina
El Ataque Del Dragón
Bastante agitado resultó ser el último mes del año 1980 para los amantes del rock. El 4 de diciembre, los integrantes de Led Zepellin una de la más grandes bandas de los ´70, pone fin a su carrera luego de la sorpresiva muerte de su baterista John "Bonzo" Bonhaman. Cuatro día después, John Lennon cae asesinado en la puerta de su casa en New York.
Aquí en la Argentina esas tristes novedades se contraponían con otras más agradables: la presencia de The Police en Obras. Pero los últimos días de diciembre traerían consigo un rumor que finalmente tomaría forma concreta, causando sensación en nuestro medio: en el marco de una gigantesca gira que además tocaría distintas ciudades del Brasil, confirmaba su visita a nuestro país el supergrupo QUEEN, convirtiéndose en la primera banda de renombre y trayectoria en visitar suelo patrio.
Las tratativas habían comenzado un par de meses antes, entre Alfredo Capalbo (empresario argentino), y uno de los managers de la banda, Paul Prenter. Una de las cláusulas del contrato exigía que las presentaciones debería ser del mismo calibre que las realzadas en U.S.A. y Europa, recibiendo nuestro país la visita previa de técnicos e ingenieros que vinieron a examinar posibles escenarios para los espectaculares que Mercury y compañía brindarían en Sudamérica. Es así, que en febrero de 1981 fueron elegidos los estadios de Vélez (capital), Mar del Plata y Rosario Central, los que sumados al estadio Olímpico de Porto Alegre, el Morumbí de San Pablo y el Maracaná de Río de Janeiro, conformarían la primera gira que un grupo de rock realizara únicamente en estadios abiertos. Cuando la gira terminase, Queen habría sido visto y oído por aproximadamente un millón de sudamericanos.
Cabe aclarar que Queen llegó a la Argentina en un inmejorable momento en que la aceptación masiva se refiere. Si bien el grupo hacía diez años que permanecía al tope de los charts británicos y el resto del continente, recién logró una entrada triunfal en EE.UU. a partir de dos temas "Crazy little thing called love"(cosita loca llamada amor) y "Another one bites the dust"(otro muerde el polvo), ambos incluidos en el nuevo disco "The Game". Este álbum había sido resistido en un principio por la crítica, argumentando que la banda había tenido más en cuenta el ritmo que el sonido que la caracterizaba. Finalmente el mundo cayó rendido, no había radio que no pasara por lo menos un tema de The Game.
Dada la magnitud del evento, para poder traer todo el despliegue tecnológico que usaba Queen en sus presentaciones, se utilizaron tres aviones y dos barcos, más otro avión que trajo los generadores eléctricos.
El despliegue técnico y humano que posibilitó la gira fue algo inédito en nuestro país. Exactamente una semana antes de que Queen subiera al escena, comenzó el armado gigantesco escenario que los albergó durante sus presentaciones en Buenos Aires. Un lunes comenzaron a trabajar en el estadio de Vélez un centenar de personas entre técnicos y asistentes ingleses, estadounidenses y argentinos. A mediado de la semana se tenía la impresión de que se iba a llegar al día del primer concierto ajustadamente. El viernes fue el día del arribo de la banda y ya estaba todo prácticamente montado en su totalidad el enorme escenario. En las primeras horas de la noche el grupo llegó al estadio para una entrevista televisiva. Inmediatamente se dirigieron al campo de juego para comprobar personalmente el estado de los trabajos.
La llegada de Queen a Ezeiza fue digna de las estrellas de Hollywood. Al salir del aeropuerto en una caravana de siete autos, los músicos recibieron reiteradas demostraciones de afecto por parte de cualquiera que los reconocía. Desde todos los automóviles los saludaban gritándoles o haciendo tocar las bocinas. Obviamente, los músicos debieron someterse a la infaltable e irrespetuosa conferencia de prensa donde la mayoría de los periodistas locales acribillaban al manager de Queen con "joyitas" como éstas: "¿Cuántos son los músicos de Queen?", "¿Son un conjunto country?", "¿Qué saben de la música argentina?"... no obstante, los integrantes de la banda se mostraban amables en todo momentos.
Periodista:
... Queremos hablar con vos, pero tenés tantos guardaespaldas...
Mercury: No hay problemas, (da indicaciones para que lo dejen
pasar)
Periodista: ¿Por qué estás siempre como separado del grupo?
Mercury: Como tocamos y grabamos juntos la gente nos ve como a una
imagen super unida. Queen es un grupo musical, y no una familia. Cada uno se maneja a su
gusto.
Periodista: ¿Qué expectativa de ésta gira?
Mercury: Conocía bastante de Argentina, pero jamás imaginé que
fuéramos tan conocidos...
Periodista: Aquí eran reconocidos aún antes de "A night at
the opera".
Mercury: Entonces estuvimos antes aquí que en EE.UU..
Periodista: ¿Hace mucho que tenían planeado venir a la Argentina?
Mercury: La idea tiene mucho tiempo, queríamos una gira
sudamericana. Pero desde seis meses estamos trabando en firme. Queen es mucha gente y
cuesta mucho trabajo movernos.
Periodista: Tenés fama de tener problema con la prensa.
Mercury: Los tuve en un tiempo, como podes ver, ya no.
El día del debut y a pocas horas del comienzo, los técnicos apuraron las pruebas de sonido y de iluminación. Mercury, May, Taylor y Deacon probaron sus instrumentos y luego aguardaron el momento de salir a escena.
Con el estadio a pleno, Miguel Mateos y su grupo ZAS matizaban la espera ante un público indiferente. Las inmensas columnas de sonido(36 bafles de cada lado) encima de las cuales flameaban las banderas de Inglaterra y Argentina, no funcionaban todavía a pleno. Cuando Zas terminó su acto soporte y las luces se se apagaron, la ovación hizo temblar los cimientos del estadio. Todos los ojos seguían entusiasmados a unas pequeñas linternas que servían de precaria iluminación para el camino que los Queen debían seguir hasta llegar al escenario. Cuando el grupo hizo su aparición, hubo una larga y reiterada serie de abrazos emocionados entre el organizador y varios de sus lugartenientes. Respiraban tranquilos, después de varios meses de trabajo, por fin, Queen sonaba en Argentina.