Las Últimas Horas De Freddie
Muy poco se sabe de las
últimas horas de Freddie Mercury. Su padecimiento fue celosamente mantenido en secreto
durante años. Solamente algunos de sus amigos más cercanos, sus amistades y su novio,
Jim Hutton, estubieron con el lider de Queen en éstos momentos tan difíciles para ellos
La historia empieza en 1986 cuando todo parecía normal hasta después de la
gira "Magic Tour". La
gira fue descomunal, perfecta y nadie podía imaginarse que Freddie diría que ya no
quería más giras. Dijo que no le gustaba la rutina de grabar un disco, presentarlo, gira
y volver a empezar. A partir de ese momento las presentaciones en público de Freddie
empezaron a disminuir. Hasta que en Noviembre de 1990, donde tomaron una fotografía de
Freddie saliendo de una consulta con un médico especialista, donde se lo ve en un estado
patético y muy preocupante. Entonces Brian dijo "Está
bien, y está claro que no tiene SIDA, pero creo que su estilo de vida rockero lo está
haciendo polvo. Freddie no quizo hacer videos para el próximo álbum y no quería ir de
gira tampoco. Creo que necesita descansar".
LLegó Innuendo y los
rumores se callaron de golpe, cómo podía tener SIDA y hacer ese pedazo de álbum.
La gente se empezó a preocupar de nuevo al ver que su presencia en los videos disminuía
de forma preocupante. Además las letras de la canciones daban mucho para pensar, como en
"The Show Must Go On" y "These Are The Days Of Our Lives". Luego se
supo que Freddie le había pedido a sus compañeros que le hagan canciones para que se
despidiera.
El último video apareció el 30 de Mayo de 1991 y fue "These Are The
Days Of Our Lives". Freddie ya no ocultaba su estado. El final lo toma a Freddie
delante de la cámara repitiendo la frase "I Still Love You", además de esa
sonrisa como riéndose de sí mismo, fue una despedida que nunca se olvidará.
Freddie y Roger decidieron grabar más para aprovechar parte de las
grabaciones de Innuendo y hacer su último álbum aunque no sabían si tenían tiempo ya
que Freddie, según los médicos, ya no tenía que estar. Se fueron a casa de Freddie y
esperaron a que Freddie los llamase y les dijiera "Hoy
puedo cantar un rato" . Freddie cantó hasta que no pudo más.
Muy pronto el mundo conocería la verdadera historia, hasta que el 23 de
Noviembre de 1991, Freddie le dijo al mundo que tenía SIDA. Lo dijo por escrito, aunque
se duda que lo haya escrito él, ya que todo era muy serio. El comunicado decía "Respondiendo a las informaciones y conjeturas que sobre
mí han aparecido en la prensa desde hace dos semanas, deseo cumunicar que he dado
positivo en las pruebas del virus y que tengo el SIDA. He procurado mantener oculta ésta
situación para proteger mi vida y la de quienes me rodean, pero ha llegado el momento que
todos se unan a mí, a mis médicos y a todos los que luchan contra ésta terrible
enfermedad".
Al día siguiente
Freddie fallece en su casa rodiado de sus amigos y familiares, los informativos destacan
la noticia y ésto produce un gran golpe en el ambiente del Rock. Al tercer día se
produce la cremación del cuerpo de Freddie. "Estubimos
junto durante la mayor parte de mi vida adulta. Yo tendría alrededor de veinte años
cuando empezé a trabajar junto a Freddie, y realmente es como perder a un hermano"
(Brian May)
La Enfermedad:
Severos dolores aquejaban día tras día a Freddie. Hutton (su novio)
comentaría que la última vez que Freddie estubo conciente fue el viernes 21 de Noviembre
de 1991. Cuando regresó a Garden Lodge (suntuosa
y extravagante mansión que Freddie amaba), Jim lo subió a ver. El jardinero y peluquero
de profesión se recostó al lado del cantante, quién dijo con un suspiro "Pronto todo el mundo lo sabrá". Se
refería a la carta donde anunciaba oficialmente que estaba enfermo de SIDA y que sería
entrgada a la prensa internacional a la media noche. Mercury lo hizo así porque no
quería que la prensa sensacionalista británica tuviera la exclusiva. Fue una especia de
venganza después que los tabloides especularan durante meses sobre su condición.
Sus Últimas Palabras:
A las 10 de la noche se agitó terriblemente, pedía sus medicinas a
gritos: cuatro píldoras analgésicas (el tratamiento con AZL y otros medicamentos los
había abandonado semana antes). Hutton y Mercury se quedaron dormidos, abrazados. En la
madrugada del 24 de Noviembre, Freddie despertó a su pareja para que le llevara alguna
fruta. Le preparó rebanadas de mango y un vaso con jugo para convatir la deshidratación
crónica que sufría su famoso consorte. El lider de Queen comió la fruta y Jim volvió a
dormir. Unos minutos después de las tres de la mañana, Freddie despertó a golpes a
Hutton. Abría la boca desesperado, señalando su garganta y su rostro reflejaba pánico.
Su acompañante no sabía que hacer. Pasaron más de trinta minutos hasta que llegó otro
asistente de Freddie llamado Joe. Ambos trataron de calmarlo, hasta que Joe revisó la
garganta de Freddie y encontró que se le había atorado un pedazo de mango, pero Mercury
estaba tan débil que no podía ni tragarlo ni escupirlo. Poco después se volvió a
dormir. A las seis de la mañana, Freddie pronunciaría sus últimas palabras "pipí
-pipí"
La Llamada De La Muerte:
Joe y Jim lo llevaon al baño cargando, pues no podía mantenerse en pie.
Cuando lo regresaron a la cama, se escuchó el espantoso crujido de un hueso rompiéndose.
Mercury aulló de dolor y comenzó a convulsionrse. Trataron de calmarlo, pero fue
inútil. Llamaron al médico Gordon Atkinson, quien le receto una inyección de morfina,
aunque era alérgico a ella. Atkinson comentó que el paciente moriría el Martes. Mary,
la apoderada legal y confidente de Freddie, pasó a verlo por la mañana. Elthon John fue
a visitarlo unos momentos. Poco después llegaría otro de sus grandes amigos, Dave Clark,
del grupo Dave Clark. Freddie estaba peor que nunca. No respondía a ningún estimulo
externo. Sus ojos estaban opacos. Clark le tomó la mano para que acariciara a Delilah, la
gata inmortalizada en la canción del disco Innuendo. Mercury hizo evidente que quería ir
al baño, sin embargo, se hizo en la cama. Hutton les pidió a todos que salieran porque
le iba a poner camisa y calzones limpios. Mientras le ponían los calzonsillos, Freddie
quizo ayudar subiendo su pierna izquierda. Ese fue el último esfuerzo. Hutton comenta que
al sentir que la pierna perdía fuerza, supo que una de las grandes leyendas del rock
mundial había muerto. Jim tomó a Freddie, su amante por siete años, y lo cubrió de
besos. Dijo que lo veía radiante, como si al final todo lo malo hubiera desaparecido,
volviendo a ser aquel que estremeció al mundo con su arte, su encanto y su voz.